¿Qué entendemos por juguete adaptado?

Se consideran juguetes adaptados aquellos juguetes estándar a los que se les ha hecho alguna modificación física que facilita el uso y el juego a un niño con discapacidad.

Hay muchos tipos de adaptaciones, desde muy sencillas, como poner velcro a fin de fijar el juego o juguete, hasta otras bastante más complicadas, como traducir los efectos sonoros a visuales o instalar un jack que facilite el uso del juguete.

Para instalar estas adaptaciones más complejas, nos podemos dirigir a diferentes instituciones y empresas especializadas en adaptar juguetes estándar teniendo en cuenta las necesidades y características del niño para el que se han seleccionado.

Los criterios básicos que marcarán el tipo y grado de adaptación del juguete son la capacidad de movimiento del niño o niña, sus capacidades de manipulación y sus posibilidades de percepción sensorial. Las modificaciones que se apliquen deberán estar también en consonancia con la complejidad física, el grado de discapacidad y el nivel de comprensión del niño.

Ante cualquier tipo de adaptación hay que velar por las condiciones de seguridad y asegurarse de que las adaptaciones que introduzcamos no añadan ningún peligro para el niño o niña que lo usará o para los de su entorno.

Otro aspecto que debe tenerse en cuenta es el aspecto final del juguete una vez adaptado, velando para que éste siga siendo atractivo y deseable a los ojos de un niño con o sin discapacidad.

Construir un juguete

Otra posibilidad, al margen de adaptar un juguete, es construirlo uno mismo, como por ejemplo ampliando unas cartas con una fotocopiadora y plastificándolas o creando un libro táctil con recortes, cintas, algodón, esponja, etc. De esta forma se puede hacer un trabajo muy a medida del niño al que se dirige.