Juguetes ecológicos

16Los juguetes de material natural frente a los de material sintético educan la sensibilidad ecológica. Además, muchos juguetes de madera, papel, cartón, lana, felpa o metal están hechos de forma artesanal, con lo que el impacto ambiental de su fabricación es menor. El papel y el cartón recliclados y blanqueados sin cloro y los tejidos de cultivo biológico (sin abonos ni pesticidas sintéticos) ayudan a respetar el medio ambiente.

Por su composición y producción, el PVC -policloruro de vinilo- es poco recomendable desde el punto de vista ambiental. Además, algunos de sus aditivos químicos tóxicos van pasando a la atmósfera o a las partes en contacto -manos, boca, etc.-. Respecto al material blando de PVC, contiene una sustancia denominada ftalato que puede perjudicar la salud de los niños.

Además de practicar las 3R y conocer el impacto de los materiales con que están hechos los juguetes, también podemos escoger juguetes de temática medioambiental, que van apareciendo en el mercado.

En todas las épocas y en todas las culturas se ha desarrollado el juego, pero para jugar no es imprescindible tener y acumular muchos juguetes. El consumo sostenible es aquél que permite cubrir nuestras necesidades actuales sin perjudicar la capacidad del medio ambiente para satisfacer las demandas de las generaciones futuras. Aunque cualquier consumo afecta de algún modo al medio ambiente, podemos adquirir hábitos más favorables para su conservación y protección.

Practiquemos las 3 R: Reducir, Reutilizar, Reciclar

Reducir

Ideas y consejos

Tratemos de ahorrar recursos y no comprar más de lo necesario
  • Debemos revisar los juguetes con regularidad para mantenerlos en buen estado, sobre todo si son juguetes que están instalados al aire libre. Debemos inspeccionarlos y repararlos rápidamente antes que se deterioren y se conviertan en juguetes inseguros.
  • Los niños sufren cuando se les rompe un juguete, sobre todo si han pasado buenos ratos con él; por eso, tendremos en cuenta si un juguete es fácil de reparar en caso de que se estropee. La reparación y el mantenimiento de los juguetes ayuda a reducir recursos y a controlar el consumo.
  • Conviene evitar los embalajes superfluos para producir menos residuos. También hay que prescindir de las bolsas de plástico desechables, entre otras cosas por el riesgo evitable que suponen en las manos de un niño.
  • Conectar los juguetes eléctricos a la red representa un ahorro de recursos y de residuos provocados por las pilas, pero debemos tomar las precauciones adecuadas y no dejar solos a los niños para evitar los riesgos de accidente relacionado con el enchufe, la conexión, etc.
  • En algunos casos podemos optar por compartir juguetes con amigos o vecinos, acudir a la ludoteca a jugar o ayudar a los niños a fabricar sus propios juguetes.
Reutilizar

Ideas y consejos

No dar por inútil un juguete hasta que no pueda servir para nada más
  • Los juguetes que duran poco contribuyen al despilfarro de recursos. En cambio, los más resistentes duran más y se pueden reutilizar.
  • Tenemos que dar salida a los juguetes que no se utilizan. Algunos juguetes tienen “fecha de caducidad”, pues los hijos crecen muy deprisa y sus necesidades cambian con su desarrollo. Antes de la “época de regalos” conviene seleccionar los juguetes útiles pero que no se utilizan porque el niño o la niña se ha hecho mayor. Se pueden enviar a organizaciones (centros educativos, parroquias, ludotecas, etc…) y mejorar así los recursos de otros niños, o bien se pueden regalar a familiares o amigos.
  • En cualquier caso, conviene recordar que debemos entregar los juguetes en buenas condiciones y limpios. Si están rotos o sucios pueden llegar a ser muy inseguros.
Reciclar

Ideas y consejos

Si un objeto no se puede aprovechar para su uso propio, hay que facilitar su transformación
  • Cuando los juguetes están estropeados y no se pueden recuperar, hay que tirarlos. En ese caso procuraremos seleccionarlos por el tipo de residuo y depositarlos en el contenedor que les corresponda para su reciclaje.
  • Muchos juguetes comerciales funcionan con pilas y en cambio se reciclan pocas respecto a la cantidad que se consume. Cuando sea necesario el uso de muchas pilas se recomienda que sean recargables, si es bajo el control de los adultos. Cuando están agotadas no hay que tirarlas nunca en la basura normal; se separan y se echan en los contenedores previstos para reciclar pilas.