Aprendizajes jugando

Además de cumplir las normas de seguridad, fundamentales para asegurar la calidad de los juguetes, estos deben ser atractivos y estimulantes, permitiendo al niño y la niña desarrollar un juego rico en propuestas, que les ayude a desarrollar diferentes aspectos de su personalidad.

Aunque los juegos y juguetes estimulan de forma global el desarrollo de los niños y niñas, cabe precisar el destacado papel de algunos en áreas concretas como la motricidad, los sentidos o la inteligencia.

Juegos y juguetes para estimular los sentidos

Juguetes como los móviles, mantas de actividades, calidoscopios o juegos de modelar, invitan al desarrollo de los sentidos favoreciendo el descubrimiento y goce de nuevas sensaciones.

Este tipo de juguetes facilitan en el conocimiento y dominio del propio cuerpo estimulando al niño desde las edades más tempranas, a entrar en contacto con su entorno.

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Juegos y juguetes para el desarrollo motor

Por la experiencia sabemos que la práctica mejora cualquier habilidad, así que, una estupenda forma de dominar el propio cuerpo, ganando destreza, coordinación y equilibrio, es ejercitándolo a través de los juegos.

Juguetes de arrastre, correpasillos, patines o hula-hops estimulan experiencias de este tipo.

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Juegos para el desarrollo intelectual

Se incluyen los juegos de mesa, puzzles… Juguetes que estimulan el razonamiento, la atención o el dominio del lenguaje. Por su parte, los juegos de construcciones suponen divertidos estímulos para la imaginación y la creatividad.

En situaciones de aprendizaje el juego es un excelente recurso que de forma atractiva anima a los pequeños a familiarizarse con contenidos más formales como pueden ser los números o las letras.

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Juegos para el desarrollo afectivo y emocional

El juego es una actividad que además de proporcionar placer, alegría y satisfacción, permite al niño expresarse libremente y descargar tensiones garantizando un sano equilibrio emocional y afectivo.

Los disfraces y las representaciones en miniatura de elementos del mundo real (coches, tiendas, cocinitas…) permiten representar y imaginar diversas situaciones del mundo de los adultos experimentando diferentes roles que les ayudan a configurar su propia identidad.

Las marionetas, muñecas o figuras de acción promueven la expresión y manifestación de sentimientos, deseos, miedos y emociones.

Por otro lado, a los niños les gusta ponerse a prueba. Los retos que le proponen juegos como los rompecabezas, los juegos de habilidad física o los de mesa, favorecen la experimentación del éxito personal y social que es la base de la autoestima.

Juegos para aprender a relacionarse

Los juguetes que favorecen las relaciones entre personas y la participación de más de un jugador ayudan al niño y la niña a relacionarse con los otros y a comunicarse, favoreciendo el intercambio de ideas, materiales o experiencias.

Todos los juguetes que precisan de un acuerdo entre diferentes jugadores, así juegos de mesa, deportivos y todos los de imitación compartidos con otros niños, favorecen la interiorización de normas y pautas sociales, el respeto a los demás y la aceptación de los acuerdos, aspectos básicos en las relaciones humanas.